Explicación conceptual: paradigma conductista. ¿Qué es? Autores de referencia. Principales diferencias entre autores.

El conductismo no es la ciencia del comportamiento humano, sino más bien la filosofía de esa ciencia. Como expresa Zuriff (1985, citado por Hurtado, 2006, p. 324), antes que cualquier hallazgo empírico, la postura conductista dicta los cánones acerca de qué tipo de preguntas psicológicas son válidas y que métodos son aceptables en la búsqueda de sus respuestas.

En su Manifiesto conductista, Watson (1913) propuso que el objeto de la psicología es la conducta del organismo en sí, desterrando de la psicología los métodos, los datos, el lenguaje y las explicaciones introspectivos (Bueno, 2014, p. 166).

Algunas de los aspectos que se dicen del conductismo, o que se dicen de la ciencia del comportamiento son:

1.      - Ignora la conciencia, los sentimientos y los estados de la mente.

2.     - Descuida el bagaje innato y afirma que todo el comportamiento se adquiere durante la vida del individuo.

3.      - Formula el comportamiento simplemente como un conjunto de respuestas ante los estímulos, representando así a la persona como un autómata, un robot, un títere o una máquina.

4.      - No intenta explicar los procesos cognoscitivos.

5.      - No da lugar a la intencionalidad o el propósito.

6.     -  No puede explicar la realización creadora, por ejemplo, en el arte o en la música, la literatura, la ciencia o las matemáticas.

7.      - No le asigna un papel al yo o al sentido de sí mismo.

Sin embargo, hemos de puntualizar que el conductismo no debe considerarse una negación de la conciencia, del pensamiento o de las emociones, pues lo que dejará de lado Watson con su Manifiesto son, más bien, los métodos, datos, lenguaje y explicaciones introspectivos, manteniendo la investigación de “lo mental” como un aspecto del comportamiento mismo.

En cuanto a los autores, si bien con Watson arranca el concepto específico “Conductismo” “Behaviorismo”, resulta imposible desconocer las aportaciones de Pavlov y Thorndike.

Iván Pavlov (1848-1936).

Este realizó una contribución muy significativa al campo del conductismo, ya que desarrollo el concepto del condicionamiento clásico. Pavlov demostró como los estímulos neutros pueden asociarse con estímulos incondicionados para producir respuestas condicionadas, a través de sus experimentos con perros. Este descubrimiento sentó las bases para el estudio del aprendizaje y la formación de asociaciones en el comportamiento humano y animal. Para Pavlov el reflejo condicionado suponía el mecanismo fundamental por el que los animales se adaptan al ambiente (Sáiz, Gonzalo de la Casa, Ruíz y Sánchez, 2009). En definitiva, Pavlov ha aportado al campo del conductismo la comprensión del condicionamiento clásico y cómo los estímulos pueden asociarse para influir en el comportamiento. Todo su trabajo ha influido de manera notable en la aplicación de técnicas como la terapia conductual y en el análisis del comportamiento.

Edward Thorndike (1874-1949).

Aunque él mismo no se consideró así, podemos considerarlo como el primer conductista al introducir el esquema estímulo-respuesta y la Ley del efecto, por la cual las respuestas seguidas de consecuencias agradables tienen tendencia a ser repetidas, mientras que si las respuestas son seguidas de consecuencias desagradables la tendencia es a que no sean repetidas.

Thorndike, experimentó a través de la “caja problema”, y mediante gatos, investigando las conexiones entre estímulos y respuestas. Con la realización de estos experimentos consiguió sentar las bases del condicionamiento operante, que más adelante siguió desarrollando Skinner.

Este autor, también propuso la “ley del ejercicio” que defiende que las conexiones entre estímulos y respuestas toman fuerza cuando se practican y si no se utilizan se debilitan. Ahora bien, con el tiempo, se dio cuenta de que la práctica solo era eficaz cuando iba acompañada de un efecto satisfactorio. Las investigaciones de Edward Thorndike sirvieron de base, para el posterior desarrollo de técnicas de modificación del comportamiento.

J. Watson (1878-1958).

Procediendo de la perspectiva funcionalista, ha pasado a la historia de la psicología como el exponente fundamental de la corriente conductista, que, incorporando a la psicología mayor grado de sistematicidad, pudo otorgarle elementos considerados esenciales para la equiparación de esta disciplina con las ciencias empíricas (en la época, varios psicólogos destacaron por su intento de convertirse en los Newton de esta disciplina). Al entender que la conducta se basa en una mera sucesión de conexiones estímulo-respuesta, busca una psicología que prediga y controle la conducta, prescindiendo tanto de la conciencia como de la introspección, negándoles su validez como método para el estudio del comportamiento humano.

Clark Leonard Hull (1884-1952)

Hull elaboró una teoría matemática del comportamiento. Esta es conocida como la teoría del refuerzo. Esta teoría incluía variables como el impulso, el hábito y el refuerzo, buscando explicar el comportamiento humano en términos de estímulos y respuestas.

Hull nos plantea que el comportamiento humano se mueve por la reducción de impulsos internos. También propuso que el aprendizaje ocurre a través del condicionamiento y el refuerzo. Su teoría se basaba fundamentalmente en que el organismo aprende a asociar estímulos y respuestas a través de la repetición y la experiencia.

Edwin Ray Guthrie (1886-1959).

En sentido estricto, no estaba de acuerdo con la Ley del Efecto, pues las recompensas o castigos no determinan el aprendizaje. Apreció que pueden aprenderse tanto conductas adaptativas como desadaptativas, y que se podía producir aprendizaje en un solo ensayo.

Según el propio Guthrie (1930, p. 428, citado por Escobar, p 9., 2012), el entendimiento, el condicionamiento, el condicionamiento inhibitorio, el condicionamiento remoto, los efectos de la práctica, el olvido, la extinción temporal, el reforzamiento emocional, la irradiación, o el insight, pueden entenderse como manifestaciones del antiguo principio de la asociación por contigüidad temporal (Guthrie, 1930, p. 428, traducción y cursivas de los autores).

Edward Chace Tolman (1886-1959).

Propone la intención y la cognición como intermediarios entre el estímulo y la respuesta. Así, la intención (conducta propositiva) busca un objetivo o meta, mientras la cognición (conducta cognitiva) lleva a cabo adaptaciones al ambiente según las circunstancias. Esta propuesta se asienta ya sobre el esquema estímulo-organismo-respuesta, más típicamente cognitivo.

Existe el llamado aprendizaje latente -sin refuerzo externo- que se produce mediante mapas cognitivos, que es, según Sáiz y cols. (2009) una “representación organizada del entorno que contiene los aspectos y relaciones fundamentales entre las metas y los medios disponibles para alcanzarlas”. Mientras el aprendizaje de las representaciones organizadas del entorno (mapas cognitivos) no requieren refuerzo, si lo requiere la ejecución de conducta.

Frederick Skinner (1904-1990).

Postuló una nueva unidad de conducta: la operante. Así, se delimitó un tipo de conducta que no se ajustaba a las leyes clásicas del reflejo, ya que no parecía estar provocada por ningún estímulo antecedente. Identificó la conducta operante con lo que tradicionalmente se había denominado como «actividad espontánea», es decir, con la conducta que no estaba provocada por ningún estímulo. Definió la operante en términos funcionales y no de forma topográfica o fisiológica. Una operante no es un tipo de respuesta ejecutada con un sistema fisiológico concreto; por ejemplo, la glándula salivar o la musculatura estriada, ni tampoco es un tipo de respuesta que se realiza siempre de la misma forma.

 

1. Pavlov

2. Thorndike

 

(i) Aporta una experimentación objetiva y rigurosa. (ii) Casualmente descubre "secreciones salivales" con estímulos no relacionados con la comida: la teoría del reflejo condicionado como mecanismo de adaptación al ambiente.

(i) Creación del esquema E-R; (ii) Utilización de caja problema para ensayos; (iii) Asociación de la conducta a la recompensa; (iv) Teoría conexionista. Leyes del efecto, de la disposición y del aprendizaje.

 

3. Watson

4. Hull

(i) Condicionamiento como método de modificación de conductas. (ii) Extiende los conceptos del condicionamiento a la comprensión de la emoción y de los trastornos mentales; (iii) otorga a la escuela el papel encauzador de la socialización. (iv) tres emociones básicas (ira, amor y miedo).

(i) Entendió que la probabilidad de la conducta dependía del juego de varios valores: "impulso", "intensidad del estímulo", recompensa y fuerza del hábito.

5. Guthrie

6. Tolman

(i) Se produce también aprendizaje de conductas desadaptativas; (ii) Niega la ley del efecto; (iii) Aprendizaje puede producirse en un ensayo;

(i) Completa la idea de James de E-O-R, mediante la "intención" (conducta propositiva ligada a objetivos) y "adaptación al ambiente (conducta cognitiva); (ii) Existe el aprendizaje latente (aprendizaje a base de mapas cognitivos).

7. Skinner

(i) La mayoría de nuestra conducta es de naturaleza operante, es decir, está controlada por sus consecuencias; (ii) Conductismo radical; solo existen los hechos físicos; (iii) La idea de "hecho físico" incluye los públicos, pero también los "privados" (mundo interno); (iv) El lenguaje se refuerza en interacción con la sociedad (efecto reforzante).

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